104 años del ataque a Liborio y su grupo en San Juan por las tropas interventoras

Bamboulá
Tradiciones de Quisqueya

Por Jonathan De Oleo Ramos
Gestor Cultural, Folklorista e Investigar de la Cultura tradicional Dominicana

8 de Abril de 1917. En San Juan de la Maguana un contingente de soldados estadounidenses y dominicanos atacó el campamento de Olivorio Mateo en su intento por hacer cumplir la disposición de desarme de la población. Olivorio Mateo y su grupo, como casi todos los campesinos dominicanos, no obtemperaron el pedido. El contingente y los liboristas libraron un combate fiero que duró unas cinco horas. Numerosos miembros de la tropa interventora perdieron la vida y otros quedaron heridos. Olivorio Mateo y los demás sobrevivientes se fueron a la cordillera Central.

Un poco de historia sobre Olivorio Mateo (Liborio)

Nació el 19 de abril del año 1876 en la Maguana, San Juan, enfrentó a los Yankees, enfrentó a la primera familia italiana que llegó a San Juan a depredar las montañas en 1911 y quitar la tierras a los campesinos del valle, se opuso a los terratenientes, armó todos sus seguidores para atacar los norteamericanos de la primera intervención.

Combatió los padrotes sanjuaneros que violaban a las mujeres para tener hijos, defendió los campesinos y sus tierras, curaba los enfermos, Olivorio más que un profeta, curandero y vidente fue un guerrillero, un combatiente, un hombre inquieto, fue el personaje folklórico del siglo XX. Defendió los pobres y los más humildes.

Cuenta una leyenda que al cumplir los 18 años Oliverio Mateo (Papa Liborio) desapareció inesperadamente por 7 días, nadie sabía de él, hasta que apareció a los 7 días meditando sentado en las tierras de su padre. Este era el inicio de su triple misión como curandero, profeta y guerrillero. Se presentó como un hombre de barbas largas que se autoproclamó enviado de Dios. Curaba enfermos con un trago de ron y un tomo llamado “Tirindanga”, a la vez que exhortaba a la gente a vivir en paz, incentivaba el culto a la Santísima Trinidad y hacía dramáticas profecías.

Fue llamado por algunos de sus seguidores el Maestro o simplemente Papá y se convirtió en una especie de mesías para los habitantes de la región sur de República Dominicana. Su arraigo como líder lo convirtió en fuente de preocupación para los gobiernos de Ramón Cáceres y Eladio Victoria e igualmente fue considerado un peligro por las fuerzas de ocupación estadounidense de la primera intervención militar norteamericana en la República Dominicana.

Entre 1916 y 1922, se enfrentó en 16 ocasiones a las fuerzas de ocupación que detentaban el poder en el país. En 1920, Liborio consintió en entregar las armas que había en el grupo, pero algunos de sus seguidores, sobre todos algunos perseguidos de la justicia que se habían refugiado en el movimiento, se opusieron. A partir de entonces, el gobierno de intervención consideró a Liborio el guerrillero más peligroso del país y agilizó los aprestos para darle muerte.

Ese mismo año, Liborio y los soldados regulares libraron en el lugar conocido como «La Peñita» un fuerte combate, el cual dejó un saldo de cientos de muertos y 67 heridos. En esa ocasión, el «Maestro» logró escapar con vida y se atrincheró con más de 200 hombres en la loma Sabrosa, en el noroeste de la república, próximo a la frontera,.7 En ese último punto, Liborio Mateo fue abatido a tiros el 27 de junio de 1922, al igual que uno de sus hijos. Un grupo de sus seguidores llevaron el cadáver a la ciudad de San Juan donde lo sepultaron.

Liborio fue un jornalero de la Maguana de familia muy humilde y creyente, pero valiente, fue un líder de grandes masas campesinas, sus seguidores le llamaban el maestro.

Mi abuelo paterno Don Ramon De Oleo Mateo, me decía que él y Liborio eran tío y sobrino, fue un liboristas toda su vida, guerrillero de la Maguana y palma sola, peliò en la matanza de palma sola, fue amigo y compañero de los mellizos, él constantemente me contaba estas historia, papá murió hacen varios años y siempre decía que Liborio no había muerto na, lo que pasa es que Liborio a nadie come pendejá, Era un santo vivo.

Escrito del 19/10/14

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