Obispos de Costa Rica: “La verdadera felicidad está en entregarnos por completo”

Costa Rica.- El mensaje del episcopado costarricense, ante situaciones de pobreza y la crisis en la sociedad, invita a la oración y el ayuno, lejos del bullicio de la sociedad, que ayudan a despojarse del hombre viejo, renovarse en el espíritu y revestirse de un hombre nuevo creado a imagen de Dios.

“Mostrar nuestro amor cristiano, para pasar de las palabras a los hechos y de encarnar lo que el Evangelio nos manda a hacer con el hermano que está en necesidad”. Este es el pensamiento que los obispos de la Conferencia episcopal de Costa Rica (CECOR) dirigen a los fieles al comienzo de la Cuaresma. Un llamado, como se lee en su mensaje, que coincide con la voluntad de Papa Francisco que para este penitencia y conversión pide “cuidar a quienes tenemos cerca”, ocuparnos cada vez a los hermanos heridos en el camino de la vida.

La pandemia y sus consecuencias
“Muchos son nuestros hermanos sumidos en el drama de la pobreza y la pobreza extrema; otros son abandonados por razones de su edad o por enfermedad; hay hermanos que dejan sus tierras para buscar un mejor horizonte sin poder encontrarlo; también hay hermanos a los que no se les permite nacer… Todos ellos claman la ayuda de alguien que les consuele o que simplemente los acompañe”. Así se lee en el documento publicado por la CECOR en la víspera del Miércoles de Ceniza, inició del periodo cuaresmal.

Tras confirmar que todavía se “arrastran graves consecuencias generadas por la pandemia” como la vulnerabilidad algunas personas, la pérdida de familiares y la situación generalizada de desempleo los obispos de Costa Rica recuerdan que el país “debe unirse para superar y resolver una serie de problemáticas” si desea vivir en paz y en camino hacia un desarrollo integral para todos.

No evitar al necesitado
Al insistir que la Cuaresma es un llamado la renovación del corazón y a construir caminos de solidaridad, el episcopado costarricense llama a todas las personas, católicos y creyentes, especialmente, a hacer el bien, ahora más que nunca. En este contexto, recuerdan el mensaje del papa Francisco para esta Cuaresma en donde afirma que “la Cuaresma es un tiempo propicio para buscar –y no evitar– a quien está necesitado; para llamar –y no ignorar– a quien desea ser escuchado y recibir una buena palabra; para visitar –y no abandonar– a quien sufre la soledad”.

“Nos preparamos, por tanto, durante cuarenta días con una serie de prácticas que nos permiten despojarnos del hombre viejo, para renovarnos en el espíritu y revestirnos de un hombre nuevo creados a imagen de Dios en la justicia y santidad”, afirma el documento al invitar a la oración, al ayuno y al desprendimiento generoso: “Dios que ve en lo escondido sabrá recompensar nuestras buenas acciones” (cfr. Mt. 6, 16-18).

Cuaresma, tiempo de oración, ayuno, conversión y penitencia
Cuaresma, tiempo de oración, ayuno, conversión y penitencia
Lejos del bullicio y desprenderse de lo material

Una especial exhortación la de los obispos a practicar el ayuno para fortalecer el espíritu, no depender de lo material y escuchar el llamado a la vida eterna.

“Lejos del bullicio, que muchas veces tenemos en la sociedad, dedicar un momento a la oración nos permite escuchar la voz de Dios; los creyentes no podemos hacer oídos sordos al Señor que nos llama a practicar obras de misericordia, ni podemos poner oídos sordos a muchos de nuestros hermanos que claman por apoyo”, subraya el episcopado.

Finalmente, los obispos de Costa Rica a desprenderse de algo que se posee para darlo a los demás, porque “la verdadera felicidad está en entregarnos por completo” y encaminarse hacia la solidaridad.

“Que la Cuaresma nos una cada vez más como país alrededor de un solo pensamiento: el bienestar de todos y no el de unos cuantos; que, haciendo el bien, produzcamos frutos de alegría y amor, de igualdad y fraternidad, de bien común y justicia social, de paz y solidaridad auténticas, concluyen el mensaje de la CECOR, encomendándose a Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica.

Retoman las procesiones de Semana Santa
Una nueva disposición del Ministerio de Salud del país centroamericano permitirá, a partir del 1 de abril de 2022, la realización de procesiones religiosas, las cuales estaban prohibidas como parte de las medidas que se habían dispuesto producto de la pandemia generada por el COVID-19.

La Conferencia Episcopal de Costa Rica, en marzo de 2020, había ordenado el cierre de templos y, para la Semana Santa de ese año, dispuso la no realización de procesiones. Sin embargo, a pesar de que la batalla contra la pandemia sigue su curso, los Obispos de Costa Rica han reconocido la importancia de estas manifestaciones de la religiosidad popular y han insistido ante las autoridades del gobierno para que fueran permitidas, tal como se ha hecho con otras actividades masivas, al aire libre, como conciertos o eventos deportivos.

Protegerse y vacunarse contra el Covid-19
Los Obispos hacen un llamado a sacerdotes y fieles para cuidar las medidas sanitarias necesarias, como el uso de la mascarilla en todo momento, durante las procesiones. Y, en general, a que se mantengan los protocolos para lavado de manos, y la forma correcta para estornudar o toser. Así como un llamado a seguir acudiendo a los centros de vacunación en todo el país, para la mayor y mejor protección ante el COVID-19.

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