República Digital Educación no cumplió con las metas para el periodo 2017-2020, según informe

El Observador Digital, SANTO DOMINGO.- FLACSO-RD y OXFAM en República Dominicana lanzaron el informe “República Digital Educación (RDE): incumplimiento de metas y pocos logros desde la mirada de actores educativos”, focalizado en el proyecto “Un estudiante, una computadora- un maestro, una computadora”, el cual reveló que si se hubiese cumplido con las metas establecidas para el período 2017-2020, cerca de 80,000 docentes, el total de 950,000 estudiantes del nivel secundario y una tercera parte de estudiantes de primaria (309,000) del sector público, ya tendrían acceso a dispositivos digitales y la capacitación básica para su uso en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Igualmente, todos los centros educativos públicos (más de 7,000) tendrían electricidad, computadoras y 30.63% tendrían internet.

Hasta junio del 2020, más de 45 mil docentes no habían recibido laptops ni capacitación, y alrededor de 1.3 millones de estudiantes no habían recibido del programa las netbooks para nivel secundario (360,000) y las tabletas para uso en aulas en el nivel primario (940,000).

La investigación añade que se ha avanzado muy poco hacia los objetivos y metas del programa. “En los primeros cuatro años de implementación, se registra un escaso aumento del acceso a las TIC del personal docente y estudiantes, limitadas mejoras en las habilidades básicas para su aplicación en el proceso de enseñanza-aprendizaje y en el cierre de la brecha digital”, agrega.

Sostiene que como no todos los alumnos y las alumnas de los centros educativos consultados han recibido netbooks y un gran número de equipos recibidos se encuentra fuera de uso por avería, se ha generado una situación de desigualdad en el aprovechamiento de las TIC entre estudiantes con dichos dispositivos y el grupo que no dispone de los mismos.

A la vez destacan que el aprovechamiento del programa ha sido muy limitado debido a la falta de acceso a Internet, tanto en las aulas como en el hogar; así como a las deficiencias del servicio de energía eléctrica, las frecuentes averías, falta de servicio de reparación de los equipos e insuficiente capacitación sobre su uso, entre otras barreras.

Sin embargo, todos los actores consultados valoran la importancia de República Digital Educación. Señalan que, en los centros que forman parte del programa, ha mejorado la capacidad del uso de las TIC de un grupo significativo de docentes y se observaba una mayor motivación de la población estudiantil en la participación en clase antes de la COVID-19”.

La implementación del programa no ha permitido reducir las desigualdades de acceso a las TIC según niveles socioeconómicos, entre la población rural y la urbana y las distintas regiones del país. Por ejemplo, se implementó mayormente en escuelas grandes, desfavoreciendo así a las zonas rurales que cuentan con una gran proporción de escuelas pequeñas.

Además, no se dispone de un sistema robusto de monitoreo de evaluación que permita medir claramente su eficiencia, particularmente en términos de fortalecimiento de capacidades de docentes en TIC, y de mantenimiento de los dispositivos.

Las organizaciones a cargo de la investigación recomiendan que para la consolidación y sostenibilidad del programa y garantizar la equidad y la inclusión en el uso de las TIC en el proceso educativo, es necesario completar la entrega de dispositivos digitales a docentes y estudiantes de los centros educativos y enfrentar el gran déficit de conectividad.

“Estos dos problemas requerirán de amplios recursos y determinado horizonte de tiempo para su solución, por lo que se considera necesario definir la hoja de ruta del proyecto “Un estudiante, una computadora – un maestro, una computadora” y, en el corto plazo, priorizar el uso de tecnología offline, mediante la dotación de pantallas digitales, servidores de intranet y de energía eléctrica permanente a todos los centros educativos. Además, fortalecer el servicio de capacitación al personal docente sobre integración de las TIC al proceso pedagógico; asegurar la adquisición de equipos de calidad y la provisión de un servicio eficiente de mantenimiento y reparación a nivel distrital o regional, y mejorar el seguimiento y rendición de cuentas sobre los resultados del programa, incluyendo la veeduría de la ciudadanía”, concluyen.

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